A veces, hay que improvisar

“Fiestas hogareñas”; así había titulado nuestro estimado toastmaster del día, Moncho, la sesión del club Toastmasters Málaga del jueves 24 de noviembre de 2016. Pero el destino no tiene compasión e hizo que Moncho tuviese que salir urgentemente hacia Alicante, por un problema familiar grave.

Teniendo en cuenta que la noticia nos llegó el mismo jueves por la mañana, todos los mecanismos de urgencia se pusieron en marcha para que la sesión se celebrase con el menor menoscabo posible. Y así, Encarni tomó el relevo como toastmaster del día; los que podíamos llegar más pronto a la sesión preparamos la sala para que cuando Encarni llegase, venía muy justa de tiempo, todo estuviese listo para empezar.

¡Bravo por Encarni! Con un tema improvisado cumplió a la perfección su papel de organizadora y dinamizadora de la sesión, ¡toda una líder!

La sesión fue realmente interesante, cumpliendo las expectativas que los cerca de veinte asistentes teníamos. Tuvimos el gran honor de que Jette (antigua socia de Toastmasters Málaga, ahora viviendo en su Dinamarca natal, donde es presidenta de un club Toastmasters) accediera a ser la evaluadora general, ofreciéndonos su visión de nuestra sesión desde un punto de vista un poco diferente a lo que estamos acostumbrados. Agudos comentarios los suyos, siempre con un espíritu constructivo, que nos van a servir de mucho para seguir mejorando en la organización de las sesiones. Espero que sus vacaciones se alarguen en España y podamos contar con su inestimable participación en las siguientes sesiones.

También fue novedad el reencuentro con un antiguo socio, Álvaro, que tras su estancia de cuatro años en Tailandia regresa a Málaga; y una de las primeras cosas que hace es, ¡bien!,  engancharse de nuevo al club. Y, en esta su segunda sesión tras el regreso, se ofreció como evaluador del lenguaje corporal. ¡Lo hizo magníficamente! Se nota que no se ha olvidado de lo experimentado en su anterior etapa con nosotros.

Para finalizar quisiera hacer mención a un tema muy personal: di mi primer discurso del manual que estreno (El orador entretenido), cuyo título fue: “Un viaje iniciático”. Su objetivo era muy básico: entretener al auditorio. Disfruté muchísimo tanto preparando el discurso como durante los siete minutos y medio que duró su ejecución. Aunque debo reconocer que estaba un tanto nervioso, más de lo habitual cuando salgo a hablar en público; quizás por el tiempo transcurrido, más de un año, desde que di el último discurso del manual “Comunicador competente”.

Agradezco a mi evaluadora pública, Laura, y a todos los asistentes que me evaluaron por escrito, sus comentarios y consejos. Se pone de nuevo sobre la mesa lo importante de las evaluaciones para que mejoremos en nuestro deseo de hablar en público lo mejor posible.

Escrito por Agustín Olías, Secretario de Toastmasters Málaga.